Volver a salir de Egipto

Volver a salir de Egipto

Pesaj es la fiesta de la libertad. Este año les compartimos una oración propuesta por el Programa Shalom Bayit de Atlanta, Georgia para introducir el tema de la violencia de género en nuestros festejos.


Al incluir esta oración, comenzamos a reconocer el dolor que muchas mujeres, niños y niñas sienten; al decirlo en voz alta, comenzamos a eliminar el mito de que no existe; y al llevarlo a nuestros corazones, comenzamos nuestros viajes individuales hacia el fin de la violencia.

“Cada año en este momento, es nuestra responsabilidad mirarnos a nosotros/as mismos/as como si realmente hubiéramos salido de Egipto.

La lucha por la libertad continúa y en todas las épocas hay nuevas libertades para ganar. En esta noche nuestros corazones se vuelven hacia quienes sufren el dolor de vivir en una casa en donde la paz ha sido destrozada. Enfrentemos a esta violencia y unámonos en el esfuerzo por liberar a quienes la sufren.

Hay niños y niñas que son abusados/as sexualmente, física y / o verbalmente; hay mujeres que que viven aterrorizadas por sus parejas ; hay ancianos/as que son ignorados/as o encarcelados/as en sus propios hogares. Esta noche, cuando celebremos el milagro de la liberación, nos corresponde comprender el significado de estas esclavitudes; escuchar sus llantos y ayudarlas/os en su lucha por la libertad.

Algunos/as en esta mesa somos sobrevivientes; otros/as conocemos sobrevivientes y víctimas de violencia. Debemos llegar a conocer su silencio y tristeza; su soledad y la vergüenza que sienten; la amargura y el ansia de liberación.

Mientras celebramos el recuerdo de ese primer Éxodo que se desarrolló en el corazón de Egipto, permitámonos, activamente y con clara intención, trazar un nuevo camino, para que aquellas mujeres que están atadas a las cadenas de la violencia doméstica puedan liberarse y llegar a conocer en sus vidas el sabor de la liberación y la experiencia de la paz. “

Jag Sameaj!


Shalom Bait es una organización de la sociedad civil creada en el año 2003 en el marco de la comunidad judía, con el compromiso de defender el derecho que todas las personas tenemos a vivir en un hogar sin violencia.

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