“Me siento abrazada cada vez que vengo”

“Me siento abrazada cada vez que vengo”

Cuando una mujer víctima de violencia se acerca a Shalom Bait es primero recibida en entrevistas individuales y luego se integra a alguno de los 7 grupos de ayuda mutua que funcionan en nuestra institución.
Los grupos son un espacio de encuentro y de intercambio con otras mujeres en situaciones similares a la suya, que se transforma en una fundamental red de apoyo para salir adelante.

Estas son algunas de las palabras y testimonios anónimos de mujeres que confían en Shalom Bait, pero sobre todo y esencialmente en ellas mismas para cambiar sus vidas.

“Me siento abrazada cada vez que vengo, acompañada. Por eso vengo porque me hace bien venir. Me sirve. Logré un cambio importante en mis decisiones. Hoy puedo decir NO a lo que no quiero. Y trato de criar a mis hijos de la forma que yo estoy bien y que mis hijos disfruten de una mamá nueva, y podamos vivir bien”.

“He logrado un grupo de amigas muy lindo. Que no solo formamos un grupo de amigas sino que también nuestras/os hijas/os entre sí se llevan muy bien. Compartimos muchos cumpleaños, los de nuestras/os hijas/os, nos llamamos por teléfono cuando sabemos que alguien lo necesita. Nos retroalimentamos entre nosotras”.

“Es muy enriquecedor, curador, tranquilizador. Es una caricia al alma, es como sentir que alguien te abraza, te sentís acompañada y entendida. Todas tenemos nuestro espacio para plantear nuestras inquietudes, tristezas, dificultades”.

“Me ayuda al traerme tranquilidad, a guiarme y a comprobar que estoy encaminada buscando el bien y la felicidad. Me ayuda a fortalecerme. Me ayuda en la relación con mis hijos, me ayuda a contenerlos. Me ayuda como persona. Me ayuda a entender que las situaciones vividas con mi familia no son normales y habituales. Que la violencia es violencia y que no soy yo quien la genera, como muchas veces mi marido me hizo creer, y que tantas veces me responsabilizó”.

“Logros: Uy, ¡qué difícil! Una cree que no consigue grandes cosas pero SÍ. Pude lograr:
-Volver a cumplir mi rol de mamá
-Soy feliz con mis hijos porque estoy tranquila y están tranquilos ellos.
-Logré tranquilidad en la vida cotidiana, que a su vez me ayuda a valorar y entender que la vida hay que vivirla con las cosas buenas, que depende nada más ni nada menos que de nosotras.
-Logré mantenerme alejada de vivir situaciones de violencia, tanto de mi marido como de cualquier persona o situación que me toque vivir.
-Logré entender que la persona que te quiere no se manifiesta con golpes, gritos, desvalorizaciones.
-Logré entender que la violencia no tiene lugar en mi vida.
-Logré valorizarme.
-Logré sentirme querida por mí misma”.

Shalom Bait es una organización de la sociedad civil creada en el año 2003 en el marco de la comunidad judía, con el compromiso de defender el derecho que todas las personas tenemos a vivir en un hogar sin violencia.

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