Mala noticia para los racistas: la Madre de la Patria era negra

Mala noticia para los racistas: la Madre de la Patria era negra

En la conmemoración de la Revolución de mayo un texto de Felipe Pigna sobre el papel de la mujer en el proceso de independencia de nuestro país. Del libro “Mujeres tenían que ser”.

“Es reconocido el papel de las mujeres al cuidado de los heridos en los frentes de batalla, como es el caso de las célebres «niñas de Ayohuma »  y más precisamente el de una liberta y por lo tanto negra. Lamadrid no duda en llamar a esta argentina de origen africano como la «Madre de la Patria». Lo que se menciona menos es que, en muchos casos, estas mujeres acompañaban a los ejércitos y que su participación a veces excedía el de «auxiliares», vivanderas, enfermeras, esposas y concubinas de soldados y oficiales.

Justamente el caso de Ayohuma, terrible derrota para las fuerzas patriotas conducidas por Belgrano en 1813, muestra la presencia entre esas mujeres de una morena porteña que estaba «enlistada» en el Ejército del Norte desde tres años antes. Se llamaba María Remedios del Valle y desde el 6 de julio de 1810, cuando partió la primera expedición destinada al Alto Perú al mando de Ortiz de Ocampo, acompañó a su marido, a un hijo de la sangre y a otro adoptivo, del corazón, los tres muertos en esas acciones. La «parda» María, como se la menciona en algunos partes militares, combatió en Huaqui (20 de junio de 1811), vivió las peripecias de esta trágica retirada del Alto Perú y luego el éxodo jujeño. Volvió a combatir en las gloriosas victorias de Tucumán y Salta y en las trágicas derrotas del Vilcapugio y Ayohuma, siempre junto a su general Belgrano que la había nombrado capitana, siempre con un grito de aliento, curando heridos, sacando fuerzas de donde ya no había. Allí se fue desangrando con la pérdida de su marido y sus hijos. En esta última batalla fue tomada prisionera por los realistas Pezuela, Ramírez y Tacón, que la condenaron a ser azotada públicamente a lo largo de nueve días. Pero María puedo fugarse de sus verdugos y reintegrarse a la lucha contra el enemigo operando como correo en el peligroso territorio ocupado por los invasores. El expediente que transcribimos a continuación señala, entre otras cosas, que estuvo siete veces en capilla, o sea a punto de ser fusilada, y que a lo largo de su carrera militar recibió seis heridas graves de bala. No fue fácil que las autoridades de Buenos Aires le reconocieran el grado de capitana, con el sueldo correspondiente, pero lo logró aunque luego de la independencia, como ocurrió con tantas otras y tantos otros patriotas, el Estado dejó de pagárselo. […]Cuentan que un día el general Viamonte vio a una mujer harapienta limosneando y al acercarse a darle una moneda exclamó: « ¡Es la Capitana, es la Madre de la Patria!». Poco después desde su banca en la legislatura insistió junto a otros compañeros de armas para que se hiciera justicia con la querida María. […] Pero hubo necesidad de insistir porque al diputado Alcorta no le alcanzaba con esos argumentos ni con las cartas que presentaron quienes conocían bien a María, como los generales Días Vélez, Pueyrredón, Rodríguez y los coroneles Hipólito Videla, Manuel Ramírez y Bernardo de Anzoatégui, y Mieguel Rabelo. […] El diputado Lagos pidió formar una comisión para que «componga una biografía de esta mujer y se mande a imprimir y publicar en los periódicos, que se haga un monumento y que la comisión presente el diseño de él y el presupuesto». Habían pasado años de la muerte del bien mencionado Lagos cuando Perón, gran lector de la historia, llegó a la conclusión de que si se quería que un proyecto no funcionara, lo mejor que se podía hacer era una comisión.

Finalmente la Sala se expidió en una escueta resolución: «Julio 18 de 1828. Acordado: se concede a la suplicante el sueldo de capitán de infantería, que se le abonará desde el 15 de marzo de 1827 […]Lahitte, secretario».

Tantos papeles, tantas palabras laudatorias se tradujeron en 30 míseros pesos mensuales. La «Madre de la Patria» se las tenía que arreglar con un peso por día en una ciudad bastante cara donde la carne costaba  dos pesos la libra y la yerba 70 centavos. Dos años después, Rosas la integró a la plana mayor inactiva (es decir, como retirada), con el grado de sargento mayor, por lo que decidió adoptar un nuevo nombre: Mercedes Rosas. Así figuró en la revista de grados militares hasta su muerte en 1847.

No hubo monumento ni biografía para María. Pasaron casi doscientos años hasta que en octubre de 2010 las diputadas Paula Merchan y Victoria Donda presentaron un proyecto en el Congreso Nacional para levantarle el adeudado monumento a la “parda María”. Mientras se concreta esta excelente iniciativa, no estaría mal que a las aulas de nuestras escuelas haga su ingreso la “Madre de la Patria” y reemplace a la “Madre Patria” española, que según sabemos, se trata de una madre adoptiva apropiadora, ya que no hay datos del parto, y sobran los testimonios sobre actos de secuestro, robo y supresión de identidad”.

Shalom Bait es una organización de la sociedad civil creada en el año 2003 en el marco de la comunidad judía, con el compromiso de defender el derecho que todas las personas tenemos a vivir en un hogar sin violencia.

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