Hacia una democratización de los cuidados

Hacia una democratización de los cuidados

Por Paula Iudica

El otro día en una charla rápida con mi mamá me contó que ese día había tenido que salir más temprano del trabajo para buscar a mi hermano menor al colegio porque se sentía mal. Después tenía que acompañar a mi abuela al médico, y después ir a cuidar a mi sobrina. Con tan sólo imaginármelo, me agoté. ¿Todo eso en un mismo día? Me pregunto de dónde saca la energía, el conocimiento, la paciencia, las ganas. ¿Tiene ganas?

¿Cuidar de los/as demás una obligación? No necesariamente, pero ha sido históricamente, y  lo es actualmente en nuestra cultura, el lugar común de las mujeres. Como si fuese algo innato. ¿Nacemos con esa capacidad? Si las mujeres podemos hacer muchas cosas al mismo tiempo ¿Es porque nuestros cerebros son diferentes? ¿Es algo biológico, neurológico? ¿Los hombres no pueden hacerlo? No solemos cuestionarlo. Es algo que aprendemos desde muy pequeñas/os. El trabajo, la casa, y cuidar de los/as hijos/as, padres, madres, maridos, nietos/as, y hasta a veces suegros/as, y un largo etcétera, es mucho. La sobrecarga no es únicamente al momento de realizar las tareas, es también mental. Hay una constante lista de pendientes, preocupaciones, responsabilidades en nuestras cabezas que pareciera no tener fin.

¿De qué forma estamos utilizando el tiempo libre las mujeres? ¿Y los hombres?

Es un buen momento – y nunca es tarde, para hacer una pausa y repensarnos. Reflexionar sobre cómo estamos viviendo, sobre cómo se reparten las  tareas y responsabilidades en nuestra familia.  ¿Lo elegimos? Hay otras formas, existen alternativas. Tenemos que pensar qué podemos hacer para que ocurra.

Los hombres también pueden hacer esa misma pausa y repensarse. ¿Quieren ser parte de un sistema de familia igualitario? ¿Qué está en sus manos para transformar esto? ¿Cómo hacerlo? ¿Qué razones tenemos para hacernos cargo o no hacernos cargo de ciertas responsabilidades? ¿Qué pienso que pongo en juego si asumo las tareas del hogar o de cuidado?

Existen en nuestra cultura violencias que son casi invisibles. Las consecuencias en las mujeres, y en la sociedad, son devastadoras. ¿Cómo podemos combatir y defendernos de algo que no vemos?

Dolors Comas d’Argemir* habla de la democratización de los cuidados. Del derecho a cuidar y a ser cuidados/as. Pasar de la obligación al compromiso: a nivel personal, a nivel social, y a nivel político. Podríamos empezar por el compromiso personal. ¿Por qué estas responsabilidades recaen casi exclusivamente sobre las mujeres? Todas las personas nos enfermamos, necesitamos del/a otro/a en ciertos momentos y vamos perdiendo autonomía a lo largo de la vida. Ocuparnos de nuestros hogares y de nuestros familiares es ocuparnos de la vida, es fortalecer vínculos de afecto y de confianza, compartir, y crear el ambiente y el entorno en el que queremos vivir. Es conectarse con la cotidianidad, con nuestro lugar, con las personas que nos rodean. ¿Por qué no hacerlo entre todos/as?

* Maria Dolors Comas d’Argemir i Cendra es una política y antropóloga catalana, diputada en el Parlament de Catalunya en la VI y VII legislaturas. Actualmente imparte clases en la  Universitat Rovira i Virgili.

Shalom Bait es una organización de la sociedad civil creada en el año 2003 en el marco de la comunidad judía, con el compromiso de defender el derecho que todas las personas tenemos a vivir en un hogar sin violencia.

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