¿Es sólo incomprensión?

¿Es sólo incomprensión?

“No estoy acá para proteger los derechos de lxs niñxs.”

“No me venga con esas Convenciones. Yo no estoy de acuerdo con ellas.” (Haciendo referencia a la Convención sobre los Derechos del Niño, Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer “Convención de Belem Do Pará”, entre otras).

“Es el padre que Ud. eligió para sus hijxs. ¿Qué quiere? Él tiene derecho a verlxs.”(Aludiendo a un hombre sobre el que recayó una denuncia por violencia familiar).

“Entiendo que se presente violento en el Juzgado, el Señor contra quien se decretó una medida de prohibición de acercamiento hacia sus hijxs”.

Todas estas frases son pronunciadas con liviandad por algunxs de nuestrxs operadorxs judiciales del Fuero de Familia. Sí, aunque suene inverosímil, esas palabras son las que muchas veces se encuentran condenadas a escuchar las mujeres víctimas de violencia. Esas mismas mujeres que atravesando una de las mayores dificultades, el acceso a la justicia, y habiéndose animado a denunciar la violencia sufrida, deben soportar oír esas desconcertantes expresiones de boca de quienes tienen la obligación de protegerlas. ¿Qué mayor desprotección puede haber que constatar que aquellxs a quienes acuden en busca de amparo y justicia les dan tales respuestas? Lo único que puede devenir en parte reparatorio para aquellas mujeres, es que quienes tienen a su cargo la potestad de resolver en las causas en las que ellas son denunciantes, las escuchen, les crean, tutelen los derechos que las asisten con perspectiva de género y tomen las medidas necesarias para no potenciar el peligro al que están expuestas ellas y sus hijxs. El sistema judicial acoge a las mujeres víctimas de violencia sin tener en cuenta muchas veces todo el proceso por el que están pasando, sin ponerse en su lugar, provocándoles mayor sufrimiento en lugar de hacerlas sentir protegidas, lo que deriva inexorablemente en una nueva victimización, que deja al descubierto la incomprensión de la violencia de género desde una perspectiva integral por parte de aquellas personas encargadas de aplicar las leyes. Somos conscientes de esta situación y por ello, desde Shalom Bait  acompañamos a las mujeres brindando patrocinio jurídico  para defender sus derechos, y hacer frente a cualquier situación que aún desde los juzgados pretenda vulnerarlos. La respuesta de la justicia nunca debe ser un nuevo agravio. Nuestro compromiso es tratar de evitarlo.

 

Por la Dra. Hebe Klajn, integrante del equipo de Shalom Bait

Shalom Bait es una organización de la sociedad civil creada en el año 2003 en el marco de la comunidad judía, con el compromiso de defender el derecho que todas las personas tenemos a vivir en un hogar sin violencia.

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