Alice Miller, “Por tu propio bien”

Alice Miller, “Por tu propio bien”

Alice Miller (Polonia 1923 –  Francia 2010). Psicóloga, Socióloga y Filósofa conocida por su trabajo en maltrato a niños y niñas. Nació en Polonia en el seno de una familia judía y padeció la persecución de los nazis durante la ocupación alemana. Luego de escapar del gueto de Piotrków y con una nueva identidad, estudió en Suiza. Su obra nos brinda la oportunidad de entender las causas y el origen de la violencia en la sociedad, centrándose en el maltrato a niños y niñas. A través de su análisis comprendemos no sólo las graves consecuencias del maltrato durante la infancia en los individuos, sino también sus efectos a nivel colectivo y cómo se reproduce en diferentes niveles de la sociedad,  generando de este modo una cadena de violencia.

Alice Miller es una referente para quienes trabajamos en Shalom Bait, adherimos a su análisis y reflexión sobre la violencia y a su visión sobre cómo revisar ciertas prácticas y reparar la sociedad en la que vivimos para darle fin a la violencia.

Por tu propio bien *

“Todo niño pequeño necesita, como compañía, a un ser humano (da igual que sea madre o padre) empático y no ‘dominante'”.

“En el tratamiento de los niños existe una normativa psicológica de validez universal que conviene sacar a la luz: el ejercicio del poder por parte del adulto sobre el niño, una práctica que, como ninguna otra, puede permanecer oculta e impune”.

“Las palizas son solo una forma  de malos tratos y resultan siempre humillantes, porque al niño le esta prohibido defenderse y a cambio debe mostrar gratitud y respeto hacia sus padres. Pero junto al castigo corporal hay toda una escala de medidas refinadas que se aplican por el bien del niño’, medidas que este no puede comprender, y precisamente por ello suelen tener efectos devastadores sobre su vida posterior”. “La reacción normal a una agresión debería ser enfado y dolor. Sin embargo en un entorno perjudicial, al niño se le prohíbe enojarse y, en su soledad, el dolor le resultará insoportable. El niño debe entonces ocultar sus sentimientos, reprimir el recuerdo del trauma e idealizar a su agresor”.

“Mientras al niño no le esté permitido darse cuenta de lo que le ocurrió, una parte de su vida emocional permanecerá congelada y su sensibilidad ante las humillaciones de la infancia quedará embotada.”

“Las personas a las que desde un principio se les permitió en su infancia reaccionar adecuadamente – es decir, con rabia- a los dolores, ofensas y rechazos que se les infringiera, conservarán esta capacidad para reaccionar adecuadamente en la edad adulta. De adultos, sentirán el mal que se les haga y podrán expresarlo verbalmente”.

“La comparación entre los abusos cometidos contra un niño y los que se cometen contra un adulto presenta, además de los puntos de vista del grado de madurez del YO, la lealtad y el aislamiento.
El prisionero de un campo de concentración no podrá oponer resistencia a los malos tratos ni defenderse  contra las humillaciones que le inflijan, pero sí será interiormente libre para odiar a sus torturadores.Esta posibilidad de vivir sus sentimientos, y hasta de compartirlos con otros, le brinda la oportunidad de no tener que renunciar a su YO. Un niño no tiene precisamente esa oportunidad. No podrá odiar a su padre si luego ha de tener miedo a perder su cariño, y no querrá odiarlo porque lo quiere. A diferencia, pues, del prisionero del campo de exterminio, un niño no se enfrenta a un torturador odiado, sino querido”.

*Extractos del libro Por tu propio bien, Alice Miller (1980).

Shalom Bait es una organización de la sociedad civil creada en el año 2003 en el marco de la comunidad judía, con el compromiso de defender el derecho que todas las personas tenemos a vivir en un hogar sin violencia.

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